Llevo 15 años trabajando en seguridad y mis turnos son de 12 horas parado. Al final del día sentía que caminaba sobre vidrios. Compré estas plantillas y, no les miento, el cambio fue del cielo a la tierra. Siento que tengo amortiguadores en los zapatos.
En el hospital no paramos ni un segundo. La fascitis plantar me estaba matando y ya no sabía qué zapatos comprar. Estas plantillas son una bendición. Se adaptan perfecto a mis zapatos de trabajo y el dolor en el talón desapareció.
Trabajo en un local de ropa en un centro comercial y el piso es de baldosa dura. Mis pies gritaban auxilio. Estas plantillas blancas son lo más suave que he probado. Ya no termino el día con los pies hinchados. ¡Valen cada peso!
Correr de mesa en mesa con bandejas pesadas me tenía la espalda y los pies destruidos. Un cliente me habló de estas plantillas. Las puse en mis tenis y sentí un alivio inmediato. Es como caminar sobre nubes, literal.
Doy clases de pie todo el día y el dolor de tobillos no me dejaba dormir. Estas plantillas tienen un soporte en el arco que me ha ayudado muchísimo. Ya no siento esa presión constante. Me gusta que se pueden recortar.
Sufrir de fascitis plantar es una tortura. Comencé a usar estas plantillas incluso en mis pantuflas de la casa. La textura de bolitas que tienen masajea el pie y me ha ayudado a desinflamar mucho más rápido que los remedios caseros.
Tengo un espolón calcáneo que me hacía ver estrellas. Probé de todo y nada. Estas de espuma de alta densidad son mucho mejores porque mantienen el soporte. Ahora puedo caminar mis 30 minutos diarios sin problemas.
A mi edad ya me daban miedo las caminatas largas por el dolor de planta. Mi hijo me las regaló y me cambió la vida. Son livianas y el material respira, así que no sudan los pies. ¡Ya volví a salir a caminar al parque!